"Te acuerdas cuando me dijiste que,
qué bonito sería que alguien escribiera sobre ti, ¿verdad?
Pues prepárate porque vienen curvas,
casi tan pronunciadas como de las que te
enamoraste"
María B.
Quizás sea un poco dura con todas estas palabras que pienso dedicarte, la niña buena e inocente que no todo el mundo conoce que soy se ha vuelto a enfriar, la has devuelto el invierno al lado izquierdo del pecho.
Como varias noches te dije, confié en ti hasta cuando no confiaba en mi misma, creí en ti cuando no sabía ni quien era la que se miraba en el espejo.
Que bien cerraste las heridas que aún estaban abiertas, lo que no sabía es que me abrirías una mucho más dolorosa y se quedaría sangrando cuando no dispongo de botiquín alguno.
Lo que está claro aquí y en la mayoría de las historias es que siempre acaba perdiendo el que más quiere, como bien diría mi querido Melendi.
Llegada la duodécima noche sin ti vengo a recordarte lo cobarde que fuiste, porque todos somos valientes a través de una pantalla, algunos más que otros, pero no conseguiste salir de tus límites de seguridad. Ni una llamada con explicaciones, ni siquiera un mensaje en el que hablaras claro... Dime, ¿no eras capaz de mirar a unos ojos sinceros y oscuros como los míos que puede que se llenaran de lágrimas o de odio al oír alguna de tus estudiadas mentiras?
No sé en tu pueblo, pero en el mío se llama cobardía o hipocresía, como más te guste llamarlo.
Aún recuerdo cuando me dijiste que amar para ti, o decir te amo, era algo muy fuerte, algo que no podías decir a cualquiera, que necesitabas tiempo para poder decirlo de corazón. Y dime ¿cuánto has tardado en contarle esa mentira a ella? Tranquila mi niña, que no estoy celosa, solo trato de hacerte las mismas advertencias que me hicieron a mí en su momento y que por desgracia, preferí creerme su papelón, el mismo que ahora usa contigo. Mira por lo menos reciclas, algo bueno tenías que tener.
Esto no es desamor, es decepción como bien te he dicho alguna vez.
Y ¿como se reacciona cuando te desvelan que alguien se ha reído de ti durante meses? ¿Como se reacciona al darte cuenta de que te habías enamorado de la persona que decía ser pero no de la que era?
Pues bien, mi primera reacción fue abrir la boca casi tanto que parecía que la mandíbula iba a tocar el suelo, la segunda fue reírme, de mi misma al haber sido tan gilipollas de haberme creído su personaje, y la tercera fue llenarme de odio.
Justo ahí me di cuenta de como la frase de que del amor al odio había solo un paso no era una leyenda urbana (no como la de que la miga de pan hace que te crezcan las tetas), sino que ocurría de verdad aunque no me hubiera pasado con nadie previamente.
Lo que está claro de esto, es que había algo en nuestras vidas que lucía (sobre todo en la tuya) y se apagó, y que las palabras también duelen, a veces incluso más que los actos.
No vengo a hacerte el daño que tú me hiciste, ni a hacer reproches, pero si pudiste hacer todo eso supongo que no te importará que la gente sepa la verdad que me he callado.
Así que hoy vengo a decirte que septiembre trajo la cordura cuando más loca pensaba estar, por ti.
Por cierto, aquí os dejó el link del blog de mi maravillosa María que no solo me siento afortunada de conocer, sino de tenerla como amiga, y que sin ella, sin su apoyo incondicional dudo que pudiera haber sido capaz de crear todo esto.
tachadaportusx.blogspot.com.es/
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